domingo, 15 de diciembre de 2013

Un viaje relajante

¡Hola a todos!
Poco a poco mi regreso a Jaraíz es más próximo, puesto que, como sabréis, en temporada navideña tengo vacaciones (de hecho, desde el miércoles no tengo clases regulares, sólo algún que otro examen o laboratorio), por lo que, aprovechando estos últimos días de relax, así como una oportunidad concedida por Cruz Roja Extremadura, hice un viaje a la cercana ciudad de Trujillo para así desconectar un poco y también reunirme con mis compañeros de Cruz Roja Jaraíz un día antes a mi vuelta estimada.

Vistas de Trujillo

El viaje comenzó desde la Plaza de América en Cáceres, sobre las 8:30 de la mañana. Allí, me reuniría con el voluntariado de Cruz Roja Cáceres para coger el autobús que nos llevaría a Trujillo, llegando 45 minutos después de nuestra salida. Mientras guardaba sitio en la cola para desayunar, oí cómo mi teléfono sonaba: los voluntarios de Jaraíz habían llegado. Salí de la cola para reunirme con ellos.

Tras desayunar, salimos fuera del edificio donde estábamos concentrados, para así, y con una antorcha por persona, hacer una ruta por Trujillo. Eso sí, hubo algún que otro percance, entre ellos antorchas que se consumían rápidamente y terminaban dejando caer el pequeño depósito de queroseno al duro y frío asfalto.

Voluntarios de Jaraíz portando las antorchas

La ruta consistía en subir desde el recinto ferial de Trujillo, hasta el castillo, una ruta no demasiado larga, pero sí algo empinada, lo que, junto con el humo de las antorchas y el queroseno, provocó algunos mareos entre los presentes. Pero por fin, llegamos a nuestro destino.

Castillo Yo en lo alto de Trujillo, fotografía realizada por Héctor Mateos

Tras ello, bajamos hasta la plaza del pueblo, donde muchos de nosotros aprovechamos para descansar antes de entrar a una ceremonia donde se homenajeó a algunos voluntarios de Extremadura, antes de visitar la nueva Sede de Cruz Roja Trujillo y de entrar al pabellón municipal donde hubo exhibiciones de baile.


Por último, y tras comer en el recinto ferial donde comenzó el viaje, tuvimos la ocasión de divertirnos bailando, al retirar las mesas del comedor y comenzar la música. Voluntarios de todas las edades, desde los más pequeños con apenas unos años, hasta los más veteranos, bailamos al ritmo de canciones de los últimos años. Tras ello, a las 6 de la tarde, nos reunimos en el autobús para volver a nuestras ciudades de origen del viaje (por poco me equivoco y vuelvo con los de mi tierra). Con algo de lástima me despedí de los jaraiceños, a pesar de saber que, apenas un día después, volvería a verlos, y esta vez durante semanas y no sólo horas.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Nuevas noticias para C.S.

¡Hola a todos!

Traigo buenas noticias acerca del proyecto C.S. El proyecto avanza según lo previsto, siendo algunas de sus partes públicas.
La primera de ellas es una mejora en el código del blog para optimizar su visualizado en diversos navegadores, aunque desde aquí recomiendo Google Chrome por ser el navegador usado para escribir estas líneas que estáis leyendo. Aunque estas mejoras no son visibles, lo son en la segunda parte publicada del proyecto C.S.

Esta segunda parte consiste en la expansión de Cuaderno de Adrián a las plataformas móviles. Hasta ahora, el blog estaba disponible para su lectura web, tanto en su versión de escritorio como en su versión móvil. Sin embargo, y a pesar del auge de las nuevas redes LTE de telefonía, el visualizado del blog era algo primitivo usando las redes móviles, consumiendo bastantes megas en su renderizado. Por tanto, he estado optimizando la navegación móvil al haber incluido el blog en las Google Apps.


A partir de ahora, podréis encontrar el blog buscando "Cuaderno de Adrián" en las aplicaciones Google Currents o Google Play Newsstand (Google Play Kiosco en España). Estas aplicaciones están disponibles para los siguientes sistemas operativos:


Desde estas aplicaciones se pueden acceder a los contenidos sin conexión previa sincronización, salvo en Google Play Newsstand, en la que se puede configurar el no guardar los contenidos en el terminal para así ahorrar espacio de almacenamiento. Sin embargo, si se almacenan en la memoria se podrá acceder desde cualquier lugar sin necesidad de usar los escasos megas de las tarifas actuales.

Y esto es todo por hoy, aunque no significa que el proyecto C.S. esté finalizado, pues todavía queda más, quedan los cambios más visibles y notorios, por así decirlo se tratará de un Cuaderno de Adrián 2.0. Hasta entonces, buenos cielos.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Nueva sección: C.S.

¡Hola a todos!

Tal y como dice el título, estoy creando una nueva sección, cuyo título provisional en clave es C.S., con el fin de renovar el blog, manteniéndolo siempre actualizado. La idea en sí es muy utilizada en la red, como por ejemplo algunas secciones de los blogs de Weblogs y Xombit.

De momento no puedo adelantar una fecha a partir de la cual esta nueva sección esté disponible, debido a que no dispongo del tiempo necesario como para hacer previsiones a corto o medio plazo. Sin embargo, podría decir que a lo largo de las próximas 2 semanas es bastante probable su publicación, pues será el tiempo necesario que me podrá tomar construir el código base y/o pulir algunas ideas.

Intentaré, por tanto, publicar esta sección antes de la campaña de Navidad, para que así no coincida con los exámenes finales de semestre de mi Facultad, pero al mismo tiempo con tiempo suficiente para pulir el código base anteriormente mencionado.

Aprovechando la ocasión, quisiera resaltar dos cambios menores del blog que se han llevado a cabo estas últimas semanas. El primero de ellos tiene que ver con el contenido. A la coletilla Blog "Cuaderno de Adrián", blog de astronomía le he añadido las palabras fotografía e informática, pues serán temas recurrentes en este blog inicialmente astronómico, más aún ahora que no dispongo de tiempo de observación astronómica (aunque no implica que olvide este tema, pues estoy preparando una entrada para una sorpresa que el firmamento nos dará estas semanas, aunque la publicación de dicha entrada depende de cierto evento astronómico de mañana por la tarde).

El segundo de los cambios menores consiste en que he añadido dos páginas nuevas a la lista de Páginas amigas. Se trata de Redes y Seguridad Informática, dos blogs informáticos creados por un estudiante de informática de Jaraíz de la Vera, y también gran amigo mío, Francisco Parro. Echadles un vistazo, la visita merece la pena.

Dicho esto, sólo me queda despedirme hasta la próxima entrada (que será más pronto que tarde) y desearos feliz Black Friday a todos. ¡Hasta la próxima!

viernes, 18 de octubre de 2013

Como cada año, tenemos "cachivache" nuevo

¡Hola!
Como bien dice el título, y al igual que el octubre pasado (léase Nuevo miembro de la "familia": mi primera DSLR), he aprovechado el dinero ahorrado para comprar un nuevo objeto tecnológico, esta vez en aras de incrementar mi rendimiento académico. Pero antes, tal y como hice el año pasado, toca una breve introducción.
Remontémonos al 24 de agosto de 2009. Tras el boom de los smartphones gracias al iPhone de Apple, y tras estar con un pre-smartphone (Motorola RAZR V3x), decidí comprar mi antiguo Nokia 5800 XpressMusic (véase Mi nuevo móvil). Por aquel entonces, se trataba de un smartphone puntero, que rivalizaba con la primera y entonces única generación de iPhone. Sus grandes bazas: una pantalla táctil, conectividad 3G y WiFi, GPS...

Nokia 5800 XpressMusic

Gracias a este móvil con internet, podía navegar prácticamente en cualquier parte, dejando entonces el ordenador para navegar por páginas más complejas o incluso sólo para escribir. Sin embargo, pronto la pantalla se me quedó pequeña (3.2 pulgadas no son suficientes), por lo que, en diciembre del año siguiente, conseguí mi primera tablet, un Zenithink ZT-180 de 10 pulgadas y sistema operativo Android 2.1 Eclair (que más tarde actualizaría a 2.2 Froyo). Aquí la experiencia de navegación, ver películas, vídeos, libros, cambiaba radicalmente. Sin embargo, su poca RAM hacia de ese dispositivo muy lento, y la pérdida del Android Market (precursor del Play Store) aceleró su desuso. Sin embargo, aquí estrené aplicaciones tales como WhatsApp (debido a que en Symbian no había opción para desactivar los datos).

Zenithink ZT-180

La mala experiencia Android que tuve con esa tablet hizo que no renovase el teléfono 2 meses después, cuando cumplí el contrato, y que esperase un año más, hasta el 18 de abril de 2012, para adquirir otro. Pasé así al mundo Android de pleno, pues hemos de recordar que antes de ese día mi única experiencia Android fue con la ZT-180. El smartphone agraciado fue el Sony Ericsson Xperia Neo V, un smartphone de gama media, con características tales como un procesador a 1GHz, 512MB de RAM, Android Gingerbread 2.3.6 (que más tarde actualizaría a Android Ice Cream Sandwitch 4.0.4), y una pantalla de 3.7 pulgadas.

Sony Ericsson Xperia Neo V

Por aquel entonces, ese móvil fue el mejor que tuve. Su espacio de almacenamiento era ideal para el uso que solía dar al móvil, entre ellos, programas de edición fotográfica y programas astronómicos (recomiendo Photoshop Touch, por 7,99€, para la edición fotográfica, y Sky Map, gratuito y de Google, para fines astronómicos). Sin embargo, y debido a un desafortunado golpe en enero de este año, dejó de funcionar. En un principio parecía ser la pantalla, pero tras cambiarla pudimos comprobar (gracias sobretodo al SAT de Sony) que en realidad se había dañado la placa base y por ello no volvería a encender.

Tuve que volver, entonces, al Nokia 5800 como medida temporal. Tras pasar 8 meses con Android, la vuelta al Symbian fue bastante dura para mí, en tanto que gran parte de programas que usaba no estaban disponibles para esta plataforma. Afortunadamente ya disponía yo de un plan de datos, por lo que programas que antes no podía usar en el Nokia, como WhatsApp, pudieron ser utilizados en esta ocasión. Pero todo cambió cuando recibí una llamada de Yoigo, en la cual me ofrecían cambiar de teléfono con un descuento de 30€ por la pérdida de mi anterior Sony-Ericsson. Así, por prestaciones, pantalla y diseño, me decanté por renovar la marca japonesa y pasar a mi actual Sony Xperia P.

Sony Xperia P

Hasta ahora, este sí ha sido el mejor smartphone que he tenido (aunque no el mejor que he probado, pues he podido probar tanto iOS con un iPhone 5, como, dentro de Android, un Nexus 5, sin contar con otros muchos excelentes como el Sony Xperia Z1, Samsung Galaxy S4, Samsung Galaxy Note...), con su procesador dual-core de 1GHz, su pantalla de 4" y WhiteMagic (duplica el brillo de pantalla sin aumentar el consumo de batería), su cámara de 8MPx (superando incluso a mi antigua cámara, mi Olympus Camedia 7070 Wide Zoom), su RAM de 1Gb, Android Ice Cream Sandwitch 4.0.4 (actualizado más tarde a Android Jelly Bean 4.1.2)... Gracias a tener un móvil como este, entré de lleno en el mundo de la personalización y modificación de Android, tras rootearlo (algo que uso, sobre todo, para incrementar su rendimiento y mejorar su autonomía) e instalarle el ClockWordMod (un menú Recovery modificado, desde el que instalar características al sistema, entre ellas características de móviles de gama alta mucho más nuevos, como el Xperia Z1).

Tras tantos meses con este móvil, mi experiencia Android había mejorado tanto que estaba decidido a probar suerte en el terreno en el que ésta había sido peor, el mundo de las tablets. Estuve comparando precios durante el verano, sin embargo no dispuse de financiación suficiente, por lo que decidí esperar. Llegó el momento de irme de Jaraíz para estudiar en Cáceres, donde llevaba el portátil a clase para seguir las clases por los apuntes oficiales. Pero tanto traslado acabó dañando mi espalda y hombro a causa del maletín, lo cual hizo que cambiase el maletín por una mochila para portátil pero, sobre todo, que me volviese a interesar por el mundo de las tablets, por la portabilidad de éstas. Afortunadamente, y tras haber ahorrado algo, mi cumpleaños estaba a la vuelta de la esquina, por lo que podría disponer de aún más dinero para comprar la tablet ideal.

Si hay una cosa que ocurre al estar metido en el mundo Android, es que uno comienza a saber mucho acerca de cada tablet y Smartphone del mercado. Así, uno sabe que Nokia saca teléfonos fluidos y bien construidos, Sony unos móviles resistentes y cercanos al AOSP, Apple fluidísimos aunque algo caros (y cerrados), Samsung terminales excelentes aunque lastrados por TouchWiz... Pero sobretodo, sabe que la mejor experiencia Android que se puede tener es al poseer un dispositivo Nexus. Por tanto, si quería la mejor experiencia Android en una tablet, debía lanzarme a por una Nexus 7 o una Nexus 10. Esta última quedó descartada tanto por salirse de presupuesto como por su inferior portabilidad con respecto a su hermana menor, por lo que la agraciada fue la tablet ASUS Nexus 7 en su versión de 2013.

ASUS Nexus 7 2013

Con su pantalla de 7", procesador quad-core a 1.5GHz, 2Gb de RAM y Android Jelly Bean 4.3 (más tarde actualizado a Android KitKat 4.4.2) ha sido hasta ahora el mejor dispositivo Android que he tenido. Usado sobre todo para clase (ver apuntes), también lo uso para algún que otro juego, así como ver multimedia. De momento no he hecho root a esta tablet, algo que no he necesitado debido al añadido del modo ART desde Android 4.4 KitKat.

Ojalá se convierta en realidad

¿Qué deparará el cumpleaños que viene? Nadie lo sabe. Puede pasar desde que no compre nada hasta que compre el móvil de mis sueños, un Nexus 5 o, más bien, su sucesor, el posible Nexus 6 que saldría en octubre/noviembre de 2014. Quizá, el año que viene, la imagen de encima de este párrafo sea una realidad. De momento, me esperan 12 meses de ahorro y reflexión, durante los cuales, e incluso tras ellos, seguiré disfrutando de mi Nexus 7.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Crónicas cacereñas

¡Hola!

Tras unas semanas en Cáceres, me he animado a escribir esta entrada, para comentar mis primeras experiencias aquí.

Los primeros días fueron los más duros. El aprender los nuevos horarios, las líneas de autobús, el percatarse de que ahora estoy sólo en esta aventura. Pero poco a poco dichos baches fueron superados.

De momento la experiencia está siendo de lo más gratificante. Las clases me encantan, así como esta sensación de libertad pero responsabilidad. Quizá lo más duro es el despertarse a las 7 para coger el autobús poco después, pero en general la experiencia es muy buena.


Las primeras 2 semanas no tuve todas las asignaturas, así que tenía 3 días de clase, y sólo 3 horas al día (salvo quizá el jueves, en el que tenía 4 debido a que el seminario del viernes lo movían a dicho día). Pero ahora tengo todas las asignaturas, esto es, 5 horas al día de martes a jueves, más luego los distintos seminarios que tenemos los lunes y viernes, más las clases prácticas de programación que tengo los miércoles por la tarde.


Mi primera práctica de programación, muy básica de momento.

En cuanto a tiempo de ocio, todavía no hemos tenido, en tanto que los dos únicos fines de semana que hemos tenido los hemos pasado en Jaraíz de la Vera, aunque esperamos no volver hasta el puente del Pilar, debido a que la noche del 12 al 13 de octubre tendrá lugar en Cruz Roja la "Noche Estrellada", una charla que daré, y también a que el 13 de octubre es mi cumpleaños y me gustaría pasarlo con mi familia (en parte, debido a que será domingo y que por tanto, sólo estaré por la mañana, antes de subirme al tren que me devolverá a la capital de provincia).

Por tanto, ahora mismo no cambiaría nada, estoy bastante contento, la carrera es algo que me gusta y mucho. Sé que todavía queda mucho para finalizarla, pero por el momento tiene buena pinta.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Una nueva aventura

¡Hola!

Como bien dice el título, en breve comenzaré una nueva aventura. Tras aprobar las PAU en junio, he de cambiar de aires y trasladarme de mi residencia habitual a Cáceres. Sin duda alguna será algo memorable.

Atrás quedo al pueblo que me vio crecer, el pueblo donde estudié, conocí a mis amigos, conocí el amor. Atrás quedan aquellas tardes de piscina, o aquellos paseos nocturnos. Ahora hay que mirar al futuro, y éste es la Universidad.

Durante los 4 próximos años, y si todo va bien, estudiaré Ingeniería de Software en la Escuela Politécnica de Cáceres. Obviamente estoy muy emocionado con esta aventura, y si antes dije que dejo atrás tantos recuerdos inolvidables, también sé que en Cáceres generaré otros igual de intensos.

Esto no significa que abandone el blog. Estoy ahora preparando algunas sorpresas, sin contar con las Explosiones de Supernova de este año. Aunque sí tardaré un poco más, pues estos primeros días, además de hacer la instalación de la línea de internet, también tendré que amoldarme al nuevo piso, a la nueva ciudad, a la Facultad y a la multitud de nuevos compañeros que tendré.

Tampoco significa que abandone Jaraíz de forma definitiva. En períodos vacacionales volveré con mi familia al pueblo, así como en algún que otro puente, y en mi cumpleaños, en el cual, por cierto, prepararé una charla astronómica en la Asamblea de Cruz Roja de Jaraíz, de la cual soy voluntario desde hace unos meses.

Dicho esto, sólo queda despedirme de este pueblo, aunque, como suelo decir, "no es un adiós, sino un hasta pronto".

sábado, 2 de febrero de 2013

Nuevo accesorio astronómico

¡Hola!
Hace apenas unos días (los que me sigan en Twitter lo sabrán ya, si no lo haceis podeis seguirme en @Adrisoft13), me llegó un nuevo accesorio astronómico, tal y como dice el título. No se trata de ningún tubo, ni ningún ocular o similar. Se trata de algo que me podrá servir tanto para observación con mi antiguo refractor de 60mm, como para astrofotografía de gran campo. Se trata de mi primera montura ecuatorial.
Hasta ahora, siempre había utilizado monturas altazimutales. ¿Qué es una montura ecuatorial y qué la hace diferente a una altazimutal? En primer lugar, una montura ecuatorial se llama así por estar alineada con el ecuador terrestre, esto es, su eje de rotación está alineado con el polo, apuntando, así, al polo celeste, la estrella Polar. Esto significa que, a diferencia de una montura altazimutal, para seguir un cuerpo basta con girar la montura sobre un único eje, y no sobre dos. En segundo lugar, aunque ambas monturas pueden motorizarse para seguir los distintos cuerpos, sólo la ecuatorial puede hacerlo sin generar "rotación de campo", algo indeseable en fotografía.

Entonces, ¿por qué se venden monturas altazimutales, si en la ecuatorial hay tantas ventajas? Esto se debe a que una altazimutal es mucho más asequible que una ecuatorial. Por ejemplo, la montura de mi dobson, que es altazimutal, tiene un precio tan bajo que podría considerarse despreciable: en materiales, no llegaría a 15-20 euros; una montura ecuatorial que soportase ese tubo costaría, como mínimo, 300 euros.

Otra desventaja consiste en el uso. Así, mientras una altazimutal, ligera y transportable, sólo necesita ser instalada en el suelo para comenzar a observar, la ecuatorial, más pesada y grande, necesita ser instalada en el suelo, nivelada, contrapesada y alineada con la polar.
En breve construiré una cola de milano para la montura, con madera, para así poder acoplar la zapata de trípode para atornillar la cámara y hacer las primeras fotos. Hasta entonces, lo que sí he podido hacer es ajustar la latitud del lugar de observación habitual.